Ya ningún rival se presenta como accesible en la previa, si no cómo explicar la paliza recibida por el campeón de América en tierras incas. Estudiantes viajó con el sueño de conseguir un triunfo en Lima, sin embargo el Alianza Lima hizo pesar su localía y se aprovechó de un Pincharrata perdido, que nunca le encontró la vuelta al partido.
En un suspiro los dirigidos por Alejandro Sabella ya se encontraban en ventaja desde el vestuario. Saque del medio, error en la defensa y José Sosa que aprovechó el regalo para poner en ventaja a Estudiantes. La lógica indicaría que el equipo argentino iba a ir en busca del segundo tanto pero se replegó en el fondo, perdió el balón en la mitad de la cancha y minuto a minuto comenzó a aparecer la figura de Wilmer Aguirre.
El moreno delantero peruano causó estragos en la defensa de Estudiantes y se despachó nada menos que con tres golazos, para hacer delirar a su entrenador Gustavo Costas y a todo el público local presente. Cuando el cotejo ya estaba liquidado apareció Fernández Piedra, y a diez minutos del final, decretó el 4 a 1 final para Alianza.
El común denominador en las declaraciones de los jugadores platenses fue la palabra cansancio, la cual sonó en cada pregunta que se le hacía al plantel Pincha, tratando de justificar una paliza histórica.
Matías Persuh