Los milagros existen, sí, lo confirmé una vez más este fin de semana. Quien escribe, tanto como muchos que opinan sobre este apasionante mundo del deporte, previó una derrota argentina ante Suecia en Estocolmo.
Con solo citar tres jugadores debutantes y un Mayer con un solo partido en la Copa Davis, todo parecía indicar que los liderados por Thomas Enqvist iban a acceder fácilmente a los cuartos de final. Incluso la llegada sobre la hora de David Nalbandian no generaba esperanza alguna sobre mi persona, pero una vez más debo retractarme y rendirme ante los pies de uno de los mejores jugadores de la historia del tenis en nuestro país.
En una pierna, como se suele decir en la jerga barrial, Nalbandian venció en el quinto punto a Vinciguerra y selló el pase a los cuartos de final. Pero la victoria no fue consumada sólo en el último match sino que Leonardo Mayer, grata sorpresa para muchos, jugó una enorme serie y también fue gran protagonista de la hazaña.
Modesto Vázquez fue como punto y volvió a Buenos Aires como banca. Ahora se viene Rusia en Moscú y las chances de meterse en las semis son mínimas nuevamente. David Nalbandian, lejos de evitar alguna discusión, invitó a Juan Martín Del Potro a sumarse al tren de la hazaña y colaborar para alcanzar la tan ansiada ensaladera de plata. ¿Se podrá dar el batacazo una vez más? Creer o reventar.
Matías Persuh